Pérdidas en la segunda mitad de la vida

Por Sara María Tapia Torres — Tanatóloga

En este artículo publicado en Tribbon, la tanatóloga mexicana Sara María Tapia Torres aborda las pérdidas no reconocidas ni validadas socialmente durante la segunda mitad de la vida, tales como la pérdida del patrimonio, la migración de los hijos o la reestructuración familiar. Apoyándose en evidencia neurocientífica de la Universidad de Harvard, se explica cómo el duelo no es solo una respuesta emocional, sino un proceso biológico y cognitivo que reconfigura el cerebro, la memoria y la identidad. Tapia Torres propone estrategias clave para afrontarlo: validar el dolor, permitir la red de apoyo afectivo y fortalecer la espiritualidad como pilar del sentido de vida.

En Tribbon nutrimos la mente, el cuerpo y el espíritu.


No somos solo salud. No somos solo bienestar. No somos solo desarrollo personal.
Somos el punto donde todo eso se encuentra.

Hoy le damos la palabra a nuestra colaboradora Sara María Tapia Torres, tanatóloga mexicana con décadas de experiencia acompañando procesos de duelo y cuidado. A sus 87 años, su voz no solo comparte conocimiento: entrega esperanza.


Han transcurrido ya varias décadas de vida en la segunda mitad de la misma. Décadas con diferentes entornos, éxitos, fracasos, desilusiones y frustraciones, pero también con el cumplimiento de deseos muy buscados.

Dentro de toda esa gama de sucesos hay algo que pocas veces nombramos con la claridad que merece: las pérdidas.

Pérdidas de diferente tipo, según la etapa de la vida. Pérdidas que la sociedad a veces reconoce, y otras veces ignora. Pérdidas que no siempre han sido completamente procesadas y que quedan pendientes, enterradas en lo profundo del ser.


Las pérdidas que nadie valida

La sociedad reconoce y acompaña a quienes han sufrido la pérdida de un familiar o ser querido por fallecimiento. Pero hay otras pérdidas que pasan desapercibidas, a las que no se les da la importancia que merecen, y cuyo dolor no se valida.

La pérdida de un patrimonio, por ejemplo. En lo económico se cuantifica, pero las emociones que genera rara vez se acompañan.

La ausencia de hijos mayores que han migrado del núcleo familiar en busca de nuevos horizontes, situación cada vez más frecuente en un mundo globalizado. También es una pérdida. También duele. También merece un reacomodo profundo en el ámbito familiar.

Y puede ser que la pareja con quien se inició el proyecto original de familia ya no esté presente. Esa también es una pérdida sumada.


Cuando nos sentimos huérfanos a cualquier edad

Es en esta etapa cuando puede acontecer el fallecimiento de uno de nuestros progenitores. Y a pesar de nuestra edad biológica, algo en nosotros se siente huérfano.

(Porque) Según un estudio de la Universidad de Harvard, publicado en Psychosomatic Medicine, cuando se sufre la pérdida de alguien profundamente querido, el cerebro no solo experimenta tristeza: sufre una transformación biológica.

La mayoría de las personas creen que el duelo ocurre únicamente en las emociones. Pero hay mucho más:

  • Se llora
  • Se está triste
  • La memoria cambia
  • La percepción del tiempo cambia
  • Cambia la forma en que el cerebro ve el futuro
  • La identidad misma cambia

El cerebro no está simplemente sufriendo. Está tratando de reconstruir una realidad en la cual la persona amada ya no existe. Y ese proceso puede modificar profundamente quienes somos.


¿Qué podemos hacer?

Sí hay algo que podemos hacer para acompañar a nuestro cerebro en este proceso.

Permitir el dolor. Reconocer que parte de nosotros se ha ido con el ser querido es sanador. Su respuesta a nuestra presencia, su forma de querernos, eso también se pierde. Por eso sentimos que algo en nosotros ha muerto también.

No hay un tiempo preciso. Cada proceso es personal. Pero dejar fluir, sin reprimir, sin apresurarse, es el primer paso hacia la recuperación.

Dejarse amar. Recibir las muestras de amor y empatía de familiares y amistades es amor reparador. Y amarnos a nosotros mismos también: cuidarnos física y emocionalmente, expresar el dolor, verbalizarlo, llorar. Esas lágrimas son sanadoras — tienen una composición química diferente a las demás.

Buscar apoyo. No es necesario pasar por este proceso solo. Evitar el aislamiento es parte del camino.


La huella que permanece

Poco a poco se va comprendiendo y viviendo una nueva realidad. Una realidad donde la presencia del ser querido continúa, pero en otra forma.

Esas expresiones espontáneas que ahora usamos y que antes eran de ellos. Esa forma de ver la vida que aprendimos en la convivencia. Esa es la huella que dejan en nosotros.

Y así, con tiempo y con amor, se acepta la nueva situación. Se crece al reinventarse. Se sana lentamente.

Encontrar nuevas actividades, estar al servicio de los demás y agradecer, por pequeños que sean, los momentos de alegría del día a día, nos llenan de paz y amor.

La espiritualidad, entendida no solo como la fe que se profese, sino como los valores profundos de cada persona, juegan un papel fundamental para encontrar ese Sentido de Vida que nos sostiene.


Fuente: Harvard Neuroscientists Reveal: Losing Someone You Love Doesn’t Just Break Your Heart — It Rewires Your Brain, Changes Your Memories, and Transforms Who You Become
The science of grief reveals a shocking truth: when someone disappears from your life, your brain does not simply “move on.” It begins rebuilding your entire internal world.
THOMAS BLAKE
JUL 26, 2026

Sobre la autora

Sara María Tapia Torres tiene 87 años y es tanatóloga mexicana con décadas de experiencia acompañando procesos de duelo y cuidado. Ha llevado su trabajo a la Asociación Mexicana de Tanatología (AMTAC), el Hospital San José, la Iglesia San Felipe y foros internacionales donde su voz genera reflexión, consuelo y fuerza.

Síguela en Instagram: @bienestarintegralcon_sarama

Clara Mesa la conoció durante el diplomado «Nueva Longevidad» del Dr. Diego Bernardini. Desde entonces es colaboradora de Tribbon, donde encarna su espíritu más profundo: vivir con propósito, servir con pasión y demostrar que la edad no define hasta dónde podemos llegar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sobre la Autora: Clara Mesa Fundadora de Tribbon.org, un movimiento dedicado al empoderamiento del adulto mayor para vivir una etapa de la vida llena de significado y propósito. Como escritora y comunicadora, busco rescatar las historias que nos conectan con nuestras raíces y nuestra esencia.

Proyectos y Colaboraciones:

Scroll al inicio